domingo, 3 de septiembre de 2017

Cómo quitarse de encima a un “pesao”

A todos nos ha sucedido encontrarnos alguna vez con un “pesao”, un “plomo”, una de esas personas que cuando te pillan se ponen a hablar y hablar (yo creo que ni siquiera respiran para que no los interrumpas en ese breve instante en que expulsan el aire y toman una nueva bocanada) de cosas que no te interesan, y por supuesto ni siquiera se les ocurre preguntarte algo, saber algo de ti, conocer tu opinión... Sólo les importa tener enfrente a alguien que escuche sus cosas que, por otra parte, repiten una y otra vez. Pero ¿cómo quitárselos de encima?

Me vino a la memoria una frase que escuché posiblemente en una película y que creo vendría aquí como anillo al dedo. Aquí os la dejo por si alguna vez tenéis necesidad de utilizarla:
“Podría estar escuchándote todo el día... pero no voy a hacerlo”.

Y dicho esto, te das media vuelta y te vas.

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